La metafísica es esencialmente el lenguaje del intelecto, capaz de formular de modo último — en transparencia consigo mismo (Borella) — los primeros principios y las relaciones entre lo Absoluto y lo relativo.
El intelecto es un espejo en el que se reflejan las Ideas (en sentido platónico): un encuentro de inteligibilidad entre lo real inteligible y el intelecto.
Así, es por el intelecto — metafísico por naturaleza — que el ser humano conoce la Realidad más allá de lo inteligible, porque abandona lo inteligible en beneficio de lo Real: renuncia al concepto en favor del objeto, del cual el concepto no es sino una imagen.
Pero no es todo: el intelecto es recepción; lo esencial es lo emitido y el emisor.
Los logoi son aquello que es emitido y proviene del Logos, el Verbo en lenguaje cristiano.
Esta experiencia metafísica la realiza todo ser humano, a menudo sin saberlo:
acontece cuando el intelecto acepta cerrar los ojos (Dionisio Areopagita) ante aquello que está, de todos modos, por encima de los ojos (Malebranche).
Más precisamente
Etimológicamente, « metafísica » (τὰ μετὰ τὰ φυσικά) significa « lo que viene después de la física » — no en el tiempo, sino en dignidad: lo que está más allá del mundo físico.
La metafísica es, por tanto, la ciencia del ente en cuanto ente, de sus principios, modos y jerarquía.
Se ocupa principalmente de:
— lo Absoluto (el Principio),
— los grados de la manifestación,
— la relación entre esencia y existencia,
— el intelecto como facultad supra-discursiva.
La verdadera metafísica no es especulación abstracta ni construcción conceptual.
Implica un conocimiento intelectual directo, es decir, intuitivo, que el pensamiento discursivo sólo puede expresar de forma secundaria.
Lo que el concepto señala, la intuición lo ve.
En la Antigüedad, la metafísica es la ciencia noética: ciencia del Intelecto (νοῦς).
En Platón y Plotino, conocer significa participar en las Formas o en el Uno.
En Tomás de Aquino, la metafísica se convierte en ciencia del ens, ordenada al Acto puro (Dios).
La metafísica reconoce al intelecto como facultad incondicionada:
supera la razón discursiva, que avanza paso a paso, y abre a un conocimiento unitivo de lo Real.
No es, por tanto, una ciencia entre otras, sino la ciencia de las ciencias, porque sólo ella señala el principio, el sentido y el fin de todo conocimiento.
Sin ella, las ciencias se reducen a la simple medición de lo medible, ciegas ante el Ser.
En todas las tradiciones, la metafísica es inseparable del simbolismo, lenguaje mediante el cual las realidades suprasensibles pueden ser conocidas.
El símbolo es revelador, no decorativo.
Para profundizar
- Platón, República; Parménides; Banquete — Sobre el Intelecto, las Formas y la ascensión dialéctica.
- Aristóteles, Metafísica — Ciencia del ente en cuanto tal y de los primeros principios.
- Plotino, Enéadas — Jerarquía de lo real: Uno, Intelecto, Alma.
- Tomás de Aquino, Suma Teológica — Sobre el ente, la esencia y el Acto puro.
- Dionisio Areopagita, Teología mística — Sobre la vía apofática y la trascendencia del Principio.
- Malebranche, De la búsqueda de la verdad — Sobre la visión en Dios.
- Jean Borella, Amor y Verdad (Paris, L’Harmattan, 2011) — Sobre el símbolo, la intuición intelectual y la transparencia de la inteligencia.
- Bruno Bérard, ¿Qué es la metafísica? (Hypérbola Janus);
— fr. Métaphysique pour tous (Paris, L’Harmattan, 2022)
— en. Metaphysics for Everyone
— it. Sui sentieri della metafisica
— de. Was ist Metaphysik?
Síntesis: intelecto, logoi, Absoluto y relativo, simbolismo, jerarquía de lo real.