Popularizada por Michel Foucault (Las palabras y las cosas), la “episteme” es la estructura dominante de los saberes en una cultura en un momento dado, socialmente construida y no universal. Al moldear los modos de pensar, es de naturaleza paradigmática: una modelización coherente de una visión del mundo particular. Detectarla impide repetir “lo que se dice”, quedar atrapado en lo “políticamente correcto” y permite pensar más lejos — incluso por cuenta propia.

Más específicamente

La episteme funciona como horizonte de inteligibilidad: hace pensables ciertas preguntas e impensables otras. Determina no solo respuestas, sino las condiciones mismas de formulación. Cada época exhibe una racionalidad peculiar — clásica, moderna, posmoderna — que organiza discursos, ciencias, instituciones y sensibilidades. Mientras permanece tácita, se vive como “natural”.

Para Foucault, la arqueología busca desnaturalizar tales evidencias: mostrar su contingencia. Ello no implica relativismo absoluto, sino distancia crítica frente a la racionalidad dominante. La episteme media entre ser, saber y poder: configura no solo la verdad, sino lo que cuenta como prueba o discurso legítimo.

Reconocer la episteme dominante revela también sus límites: reducción tecnicista del saber, normalización cognitiva, dominio de lo cuantificable. La tarea del pensamiento es explorar grietas, márgenes y exteriores que señalan la posibilidad de una transformación epistémica. Una episteme no desaparece por refutación lógica, sino cuando surge un nuevo espacio de pensamiento.

Para saber más:

– Michel Foucault, Las palabras y las cosas
– Thomas S. Kuhn, La estructura de las revoluciones científicas
– Gaston Bachelard, La formación del espíritu científico
– Paul Feyerabend, Contra el método
– Hans-Georg Gadamer, Verdad y método
– Bruno Bérard, ¿Qué es la metafísica? (Hypérbola Janus), trad. de Métaphysique pour tous (Paris, L’Harmattan, 2021); En. Metaphysics for Everyone; It. Sui sentieri della metafisica; De. Was ist Metaphysik?