Relativo al destino último del individuo o al fin de los tiempos.

Más específicamente

Lo escatológico abarca tanto el destino personal (muerte, juicio, salvación, bienaventuranza o condenación) como el destino colectivo de la creación (consumación de la historia, renovación del mundo, manifestación final de la justicia). No se trata solo de cronología futura, sino de un sentido hacia el cual tiende el ser.

En las tradiciones religiosas, la escatología se organiza en tres ejes: transformación (resurrección, renacimiento, transfiguración); revelación (desvelamiento del sentido oculto de la historia); separación (discernimiento final del bien y del mal, del justo y del injusto). El “fin” no es aniquilación, sino plenitud.

Metafísicamente, lo escatológico corresponde a la actualización del principio en la existencia. La individuación se resuelve en el reconocimiento del Origen; las potencialidades convergen en el Acto puro. Lo que se juzga no es una serie de actos aislados, sino el devenir del alma.

En la teología cristiana, la escatología comprende cuatro temas clásicos — muerte, juicio, infierno, paraíso — junto con la expectativa mesiánica, la parusía y la “Jerusalén celestial”.

Finalmente, lo escatológico concierne también al presente: ya actúa en la conciencia moral, el discernimiento espiritual y la experiencia de la gracia. Es la dimensión última de cada instante, donde se decide la relación con el Principio.

Para saber más:

– Platón, Fedón
– San Agustín, La ciudad de Dios
– Tomás de Aquino, Summa Theologica (Suplemento)
– René Guénon, El fin de un mundo
– Hans Urs von Balthasar, Teo-Lógica III
– Bruno Bérard, ¿Qué es la metafísica? (Hyperbola Janus), trad. de Métaphysique pour tous (Paris, L’Harmattan, 2022); En. Metaphysics for Everyone; It. Sui sentieri della metafisica; De. Was ist Metaphysik?