Hīnayāna y mahāyāna caracterizan grupos de vías budistas en relación con dos tipos de liberación: «una liberación que es la simple extinción del sufrimiento y sus fuentes, y la liberación suprema que no es otra que la budeidad. La primera es la extinción de todos los obstáculos que son fuentes de aflicciones […] La última liberación es la etapa suprema, la extinción absoluta tanto de las aflicciones como de los obstáculos al conocimiento universal».1
Más precisamente:
Hīnayāna (« Vehículo menor ») y Mahāyāna (« Gran vehículo ») designan dos grandes orientaciones del budismo, definidas según el tipo y la amplitud de liberación espiritual (mokṣa, nirvāṇa).
Según el Dalai Lama, estas corresponden a « una liberación que es la simple extinción del sufrimiento y sus causas, y la liberación suprema que no es otra que la budeidad. La primera es una extinción de todos los obstáculos que son fuente de aflicciones […] La última liberación es el estadio supremo, la extinción absoluta tanto de las aflicciones como de los obstáculos al conocimiento universal ».
El Hīnayāna, literalmente « vehículo inferior » (término considerado peyorativo por las escuelas del Theravāda), busca la liberación individual: alcanzar el nirvāṇa extinguiendo las causas del sufrimiento – ignorancia (avidyā), deseo y apego. El objetivo es el estado de Arhat, « el que se ha liberado » del ciclo de las renacimientos (saṃsāra). Es una vía de purificación interior que conduce a la paz del desapego total.
El Mahāyāna, o « Gran vehículo », amplía esta visión: la liberación suprema no es sólo la cesación del sufrimiento, sino la realización de la budeidad universal. El practicante, movido por la bodhicitta (« mente del despertar »), promete permanecer en el mundo para ayudar a todos los seres, como el bodhisattva, que renuncia al nirvāṇa personal hasta que toda criatura sea liberada. Se apoya en la metafísica de la vaciedad (śūnyatā), entendida no como nada, sino como plenitud absoluta más allá de toda dualidad.
En el Vajrayāna (« Vehículo de diamante »), considerado una prolongación del Mahāyāna, la iluminación es el reconocimiento directo de la naturaleza de la mente, idéntica a la naturaleza del Buda: una vaciedad luminosa donde el ser y el conocer se unifican.
Estas vías no se oponen, sino que expresan niveles complementarios de realización: del despertar individual a la compasión universal, de la extinción al conocimiento total.
Para saber más:
– Dalai Lama, Como la luz con la llama (Ed. del Rocher, 1997).
– Nāgārjuna, Mūlamadhyamakakārikā.
– Asaṅga y Vasubandhu, Abhidharmakośa, Mahāyāna-saṃgraha.
– Canon pāli (Tipiṭaka).
– Śāntideva, Bodhicaryāvatāra.
– D.T. Suzuki, Ensayos sobre el budismo zen.
– Bruno Bérard, ¿Qué es la metafísica? (Hypérbola Janus), trad. de Métaphysique pour tous (París, L’Harmattan, 2021); trad. ingl. Metaphysics for Everyone; trad. it. Sui sentieri della metafisica; trad. al. Was ist Metaphysik? – sobre la distinción metafísica entre extinción, vacuidad y Realidad absoluta.
Notas
- Esta formulación simplificadora es la del Dalai Lama, Comme la lumière avec la flamme, éditions du Rocher, 1997, p. 29. Su Santidad el Dalái Lama, Bondad, claridad y visión profunda, Jeffrey Hopkins (ed.), trad. Jesús Aguado, Ediciones Dharma, Barcelona, 2002.[↩]