La teofanía (del griego Theós, « Dios », y phaínein, « aparecer », « manifestar ») designa una manifestación de Dios en el mundo creado. Corresponde a una revelación sensible, simbólica o espiritual de la presencia divina, sin que la esencia misma de Dios sea aprehendida directamente. En su sentido más amplio, la teofanía designa toda manifestación por la cual Dios se hace perceptible al ser humano permaneciendo, al mismo tiempo, trascendente.

En particular

La noción de teofanía ocupa un lugar importante en las tradiciones religiosas, especialmente en el judaísmo y el cristianismo. La Escritura relata numerosas teofanías: Dios se manifiesta a Moisés en la zarza ardiente, al pueblo de Israel en la nube y la columna de fuego, y a Elías en el susurro de una brisa suave. Estas manifestaciones revelan la presencia divina sin agotar ni contener jamás la realidad de Dios.

La teofanía implica así una distinción esencial entre Dios tal como es en sí mismo y Dios tal como se manifiesta. La manifestación es real, pero permanece adaptada a las capacidades de la criatura. Lo que aparece no es la esencia divina en su infinitud, sino un modo de presencia mediante el cual Dios se da a conocer.

En la tradición cristiana, la Encarnación del Verbo constituye la teofanía suprema. En Jesucristo, Dios no se manifiesta solamente a través de un signo exterior o de un símbolo: el Verbo eterno asume la naturaleza humana y se hace visible en la historia. La Encarnación representa así el cumplimiento de todas las teofanías anteriores.

Los Padres de la Iglesia interpretaron frecuentemente las teofanías del Antiguo Testamento como prefiguraciones de Cristo. Las manifestaciones divinas en la historia de Israel anuncian la revelación plena del Verbo encarnado. La teofanía encuentra entonces su sentido último en la economía de la salvación.

La noción desempeña asimismo un papel importante en la teología mística. Las experiencias espirituales en las que el alma percibe una presencia divina pueden describirse como formas de teofanía. Sin embargo, la tradición cristiana insiste generalmente en que Dios permanece más allá de toda representación, imagen o experiencia sensible.

En el pensamiento de Pseudo-Dionisio Areopagita, la teofanía se inscribe en una metafísica de la manifestación. Todas las criaturas pueden comprenderse como teofanías en la medida en que revelan algo de su Principio. El mundo entero se convierte así en un conjunto de signos que participan en la revelación de Dios sin agotarla jamás.

Esta perspectiva influyó profundamente en la doctrina del simbolismo. El símbolo no es simplemente un signo convencional; participa de aquello que significa. Una realidad simbólica puede llegar a ser teofánica cuando deja transparentar una presencia o una verdad divina. La liturgia, el icono, la naturaleza o ciertos acontecimientos históricos pueden interpretarse bajo esta luz.

Desde una perspectiva metafísica, la teofanía expresa la relación entre trascendencia y manifestación. Dios permanece infinitamente más allá del mundo, pero el mundo puede, sin embargo, convertirse en el lugar de su revelación. La teofanía permite así pensar una presencia real de Dios sin caer en el panteísmo ni reducir a Dios a sus manifestaciones.

La teofanía aparece entonces como uno de los conceptos fundamentales de una metafísica del símbolo y de la revelación. Designa el misterio por el cual lo invisible se vuelve perceptible sin dejar de ser invisible en su esencia. Manifiesta la posibilidad de que lo creado se convierta en transparencia de lo divino.

Para saber más

  • Libro del Éxodo, caps. 3 y 19;
  • Primer Libro de los Reyes, cap. 19;
  • Evangelio según San Juan, 1,1–18;
  • San Gregorio de Nisa, La vida de Moisés;
  • Pseudo-Dionisio Areopagita, Los nombres divinos;
  • Pseudo-Dionisio Areopagita, Teología mística;
  • San Máximo el Confesor, Ambigua;
  • Mircea Eliade, Lo sagrado y lo profano;
  • Jean Borella, La crisis del simbolismo religioso;
  • Jean Borella, Simbolismo y Realidad;
  • Jean Borella, El sentido de lo sobrenatural (Le sens du surnaturel);
  • Bruno Bérard, Metafisica del Credo;
  • Bruno Bérard, ¿Qué es la metafísica? (trad. esp. de Métaphysique pour tous, Paris, L’Harmattan, 2021; trad. angl. Metaphysics for Everyone; trad. it. Sui sentieri della metafisica; trad. all. Was ist Metaphysik? Zwischen Ambition und Wirklichkeit).

Nota: La teofanía no debe confundirse con una simple aparición milagrosa o extraordinaria. Desde una perspectiva simbólica y metafísica, toda realidad creada puede llegar a ser teofánica cuando es percibida como manifestación de un Principio que la trasciende. La teofanía no designa, por tanto, únicamente ciertos acontecimientos excepcionales de la historia sagrada, sino, de manera más amplia, la capacidad del mundo para revelar lo divino.