El término relación (del latín relatio, « vínculo », « conexión », « referencia a algo ») designa el lazo que une dos o más realidades. En su sentido más general, la relación expresa el hecho de que un ser, una cosa o una noción está ordenado a otro ser, a otra cosa o a otra noción. Constituye así una de las categorías fundamentales mediante las cuales la inteligencia aprehende la realidad.

En particular

La noción de relación aparece ya en la filosofía antigua. Para Aristotle, la relación constituye una de las diez categorías fundamentales del ser. Una relación se define como aquello que se dice de una cosa en referencia a otra: el padre es padre en relación con el hijo, el maestro en relación con el discípulo, el doble en relación con la mitad. La relación supone así una cierta reciprocidad o correlación entre los términos que une.

En el pensamiento aristotélico, la relación es considerada un accidente, es decir, una determinación que existe en un sujeto sin constituir su esencia. Un ser permanece siendo lo que es independientemente de algunas de las relaciones que mantiene, aunque estas puedan modificar su situación o su modo de ser.

La tradición medieval profundizó esta noción, especialmente a través de la reflexión teológica. Los teólogos se vieron llevados a examinar la naturaleza de las relaciones divinas para pensar el misterio de la Trinidad. En la doctrina cristiana, las Personas divinas se distinguen precisamente por sus relaciones de origen: la paternidad, la filiación y la procesión. La relación adquiere entonces un alcance ontológico que supera el simple orden accidental.

Santo Tomás de Aquino distingue así entre las relaciones creadas, generalmente accidentales, y las relaciones divinas, que subsisten en la propia esencia de Dios. En el caso de la Trinidad, las relaciones no se añaden al ser divino: constituyen las mismas distinciones personales. La relación se convierte entonces en un principio de distinción sin división.

En la filosofía moderna, la noción de relación adquiere una importancia creciente. Algunas doctrinas llegan incluso a sostener que los seres solo son inteligibles a través de las redes de relaciones que los constituyen. Las filosofías del diálogo, de la intersubjetividad y de la persona ponen un énfasis particular en la dimensión relacional de la existencia humana.

Desde una perspectiva metafísica, la relación plantea una cuestión fundamental: ¿son las relaciones secundarias respecto de las sustancias o pertenecen a la estructura misma de la realidad? Algunas metafísicas privilegian la autonomía de las sustancias, mientras que otras insisten en la interdependencia y la comunión de los seres.

En las tradiciones religiosas, la relación desempeña también un papel esencial. La vida espiritual suele entenderse como una relación entre el ser humano y Dios, una relación que implica conocimiento, amor, fidelidad y participación. La persona humana misma puede definirse, al menos en parte, por su capacidad de entrar en relación con los demás y con el principio trascendente.

La noción de relación posee asimismo un alcance cosmológico. El mundo no aparece como una yuxtaposición de elementos aislados, sino como un conjunto ordenado de vínculos, correspondencias y participaciones. La relación manifiesta entonces la unidad profunda de la realidad a través de la multiplicidad de sus manifestaciones.

La relación aparece así como un concepto fundamental de la metafísica, de la antropología y de la teología. Expresa el hecho de que nada es plenamente inteligible por sí solo y que el ser se revela con frecuencia a través de los vínculos que lo unen a aquello que no es él mismo.

Para saber más

  • Aristotle, Categorías;
  • Aristotle, Metafísica;
  • San Agustín, De Trinitate;
  • Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, Ia, qq. 28–43;
  • Martin Buber, Yo y Tú;
  • Emmanuel Levinas, Totalidad e Infinito;
  • Jean Borella, El sentido de lo sobrenatural (Le sens du surnaturel);
  • Jean Borella, La crisis del simbolismo religioso;
  • Jean Borella, Problemas de gnosis (Problèmes de gnose);
  • Bruno Bérard, Jean Borella, la Revolución metafísica;
  • Bruno Bérard, Métaphysique du paradoxe;
  • Bruno Bérard, ¿Qué es la metafísica? (trad. esp. de Métaphysique pour tous, Paris, L’Harmattan, 2021; trad. ingl. Metaphysics for Everyone; trad. it. Sui sentieri della metafisica; trad. al. Was ist Metaphysik? Zwischen Ambition und Wirklichkeit).

Nota: En su sentido metafísico más profundo, la relación no designa únicamente un vínculo externo entre realidades ya constituidas. Puede expresar una dimensión constitutiva del propio ser. Esto aparece de manera especialmente clara en la teología trinitaria, donde las relaciones personales no son atributos añadidos a las Personas divinas, sino aquello por lo cual se distinguen permaneciendo, sin embargo, un solo Dios.