Manifestación de lo divino, de la divinidad, de Dios.
Puede decirse del conocimiento metafísico que es una epifanía del Espíritu (cf. Jean Borella, en ¿Qué es la metafísica?, L’Harmattan, 2010).
Más específicamente
La epifanía no es una “fabricación” del sujeto, sino el acontecimiento de una presencia que se da según su propio modo. Exige receptividad: purificación de la mirada, disposición del corazón, ajuste de la inteligencia a lo que la supera. Fenomenológicamente, une phainesthai (aparecer) con logos (inteligibilidad): lo que aparece revela orden, sentido, una transparencia del ser.
En las tradiciones religiosas, adopta formas múltiples: teofanías bíblicas (la Zarza ardiente, la nube luminosa), Teofanía oriental (manifestación trinitaria en el Jordán), epifanías de los Upanishads (resplandor del Brahman), iluminación del noûs neoplatónico, o el “nacimiento de Dios en el alma” de Maestro Eckhart. Se reconoce por una doble firma: eleva y ordena.
Por ello, la epifanía se distingue de la alucinación y de la mera emoción estética: implica la objetividad del Espíritu, verificada por sus frutos (verdad, unidad, bondad). Metafísicamente, manifiesta la analogía entre intelecto creado e Inteligible increado: si el Espíritu puede “mostrarse”, es porque el intelecto humano es capaz de verdad.
Para saber más:
– Pseudo-Dionisio, Teología mística
– Gregorio de Nisa, La vida de Moisés
– Plotino, Enéadas VI
– Maestro Eckhart, Sermones
– Mircea Eliade, Lo sagrado y lo profano
– Jean Borella, ¿Qué es la metafísica? (2010)
– Bruno Bérard, ¿Qué es la metafísica? (Hypérbola Janus), trad. de Métaphysique pour tous (Paris, L’Harmattan, 2021); En. Metaphysics for Everyone; It. Sui sentieri della metafisica; De. Was ist Metaphysik?